Caballito del diablo azul (Calopteryx virgo)

Männliche Blauflügel-Prachtlibelle mit blauen Flügeln frontal auf einem Blatt
Caballito del diablo azul (Calopteryx virgo)

De un vistazo

Ficha

Tamaño

Körperlänge ca. 45–50 mm

Peso

wenige Milligramm bis 0,1 g

Envergadura

bis 60 mm

Rasgos distintivos

Los machos tienen las alas de un azul intenso, las hembras las llevan pardas y transparentes

Modo de vida

Hábitat

Arroyos y ríos limpios con vegetación

Distribución

Europa, sobre todo en aguas claras y de corriente lenta

Alimentación

Mosquitos, moscas, insectos pequeños; las larvas comen pequeños animales del agua

Observación

Cuándo observarlo

Mayo–septiembre, las larvas pasan el invierno en el agua

Clasificación

Nombre científico

Calopteryx virgo

Caballito del diablo azul: cazador brillante junto al agua

El caballito del diablo azul es un cazador tornasolado de nuestros arroyos y ríos. Descubre su aspecto, su modo de vida, su alimentación y dónde vive.

Datos principales

  • Tamaño: 45–50 mm de longitud corporal, envergadura de unos 60 mm
  • Peso: de unos pocos miligramos hasta unos 0,1 g
  • Alimentación: mosquitos, moscas, insectos pequeños; las larvas comen pequeños animales del agua
  • Periodo de vuelo: mayo–septiembre, las larvas pasan el invierno en el agua
  • Distribución: Europa, sobre todo en aguas claras y de corriente lenta
  • Hábitat: arroyos y ríos limpios con vegetación
  • Particularidades: los machos tienen las alas de un azul intenso, las hembras las llevan pardas y transparentes

Índice

  • Introducción
  • Aspecto
  • Características
  • Alimentación
  • Reproducción y ciclo de desarrollo
  • Comportamiento estacional
  • Presencia y distribución
  • FAQ
  • Para terminar

Introducción

Quizá te haya llamado la atención alguna vez, junto a un arroyo soleado, un azul tornasolado que bailaba sobre el agua como una piedra preciosa con alas. Lo más probable es que fuera el caballito del diablo azul, una de las libélulas más llamativas de Europa. No solo adorna nuestras aguas: también es un cazador hábil. En este artículo nos metemos de lleno en su vida, desde su aspecto tornasolado hasta sus refinados juegos de vuelo.

Aspecto

El caballito del diablo azul hace honor a su nombre.
Los machos brillan con un cuerpo metálico que va del azul verdoso al verde esmeralda. Sus alas están oscurecidas en casi toda su superficie, de modo que, según la luz, tornasolan del azul intenso al casi negro.

Las hembras resultan más discretas. Su cuerpo brilla en tonos metálicos verdosos y las alas son transparentes o algo pardas. Un rasgo típico es la mancha clara cerca del extremo del ala: el llamado pseudopterostigma.

El cuerpo es esbelto y alargado, de unos 4,5 a 5 centímetros. A eso se suman unos ojos compuestos grandes y oscuros, que le dan un campo de visión amplio. Las antenas son cortas y poco aparentes, y las patas negras: perfectas para agarrarse a las plantas, pero apenas útiles para caminar.

Características

La especie se distingue fácilmente de otras libélulas porque sus alas están oscurecidas casi por completo, algo que no comparte con ninguna otra de su familia.

Alimentación

El caballito del diablo azul es un cazador aéreo. Atrapa al vuelo insectos pequeños como mosquitos, moscas y mariposas diminutas, y para ello usa sus largas patas a modo de cesta.

Las larvas, llamadas también ninfas, viven en el agua. Allí se alimentan de larvas de insectos, gusanos y pequeños crustáceos. Sujetan a la presa en un instante con la máscara, un labio inferior desplegable que se dispara como un arpón.

Reproducción y ciclo de desarrollo

En verano empieza la fase más espectacular de su vida: la cópula.
Los machos defienden pequeños territorios a lo largo de la orilla. Para impresionar a las hembras despliegan juegos de vuelo muy elaborados. Si una hembra muestra interés, llega la cópula, conocida en las libélulas como rueda copulatoria.

Tras la fecundación, la hembra deposita los huevos en el agua o en plantas bajo la superficie. De ellos salen las larvas, que suelen vivir uno o dos años en el agua. Allí mudan varias veces, hasta que un día cálido trepan por las plantas. Entonces se abre su envoltura y sale la libélula ya formada: un momento espectacular que, con algo de suerte, se puede observar.

Comportamiento estacional

Las libélulas adultas, llamadas también imagos, vuelan sobre todo de mayo a septiembre. Las poblaciones alcanzan su máximo en pleno verano, cuando el cortejo está en su momento más intenso.

Mientras que los adultos viven solo unas semanas, las larvas pasan el invierno en el agua. Allí se desarrollan a distinta velocidad según el clima y el lugar, a veces a lo largo de varios años.

Presencia y distribución

El caballito del diablo azul está en casa en buena parte de Europa. Es especialmente abundante en Europa central.

Sus hábitats preferidos son arroyos y ríos claros y limpios con mucha vegetación en la orilla. Se ve tanto en las tierras bajas como en las montañas medias. En el norte y el sur de Europa aparecen distintas subespecies, que se diferencian por detalles finos en el dibujo de las alas.

FAQ

¿Cuándo se observa mejor el caballito del diablo azul?
Entre mayo y septiembre, sobre todo en pleno verano y en días soleados.

¿Cómo se distinguen el macho y la hembra?
Los machos tienen las alas de azul intenso; las hembras, más bien pardas y transparentes, con una mancha clara en el extremo.

¿Dónde vive la especie de preferencia?
En arroyos y ríos limpios, de corriente lenta y con vegetación abundante.

¿Cuánto vive un caballito del diablo azul adulto?
Solo unas semanas; la fase larvaria en el agua, en cambio, dura uno o dos años.

¿De qué se alimentan las larvas?
De pequeños animales como larvas de insectos, gusanos y crustáceos diminutos.

Para terminar

El caballito del diablo azul es mucho más que una pincelada de color junto a nuestras aguas. Muestra lo rica que es la vida en los arroyos y ríos claros. Su presencia nos dice algo: aquí el agua está limpia, aquí el equilibrio funciona. Quien lo ha visto una vez en vuelo no olvida esa imagen, un trozo de naturaleza que centellea y que nos pone delante de los ojos lo valiosos que son los hábitats intactos.