Aprender fotografía siendo principiante: consejos y trucos para buenas fotos

Si te interesa la fotografía pero aún no tienes mucha experiencia, entender los muchos ajustes y opciones de una cámara puede abrumarte al principio. Pero no te preocupes: ¡todos hemos empezado desde abajo! Con unos cuantos consejos y trucos sencillos, tú también puedes avanzar rápido siendo principiante y hacer fotos que impresionen.


  1. Dedica tiempo a entender tu cámara


Sony α7 III vista de frente con la tapa de bayoneta de la montura E puesta.

El primer consejo para principiantes es dedicar tiempo a conocer a fondo tu propia cámara. Prueba los distintos ajustes. Lo importante es que entiendas cómo trabajan juntos el diafragma, la velocidad de obturación y la sensibilidad ISO para conseguir el mejor resultado.

  • El diafragma es un valor de la fotografía que describe el tamaño de la abertura dentro del objetivo. Dicho de forma sencilla, con él controlas cuánta luz dejas pasar a través del objetivo. Según cómo lo ajustes, el diafragma deja pasar más o menos luz, y eso repercute en la exposición de la foto. Una abertura grande (p. ej. f/2.8) deja pasar más luz y genera menos profundidad de campo, mientras que una abertura pequeña (p. ej. f/16) deja pasar menos luz y genera más profundidad de campo. El diafragma también sirve para cambiar el brillo del fondo o para enfocar de forma selectiva una zona concreta de la foto.
  • La velocidad de obturación es un parámetro importante que determina cuánto tiempo queda expuesto a la luz el sensor de imagen. Se indica en fracciones de segundo y determina durante cuánto tiempo incide la luz sobre el sensor de la cámara. Una velocidad corta permite congelar movimientos rápidos y resulta por eso especialmente útil en fotografía deportiva y de acción. Una velocidad larga, en cambio, genera desenfoque de movimiento y sirve para exposiciones largas creativas o para fotografía nocturna. La velocidad de obturación está estrechamente ligada al diafragma y a la sensibilidad ISO, e influye en el tiempo de exposición y, con ello, en el brillo de la imagen.
  • La sensibilidad ISO es un ajuste que determina la sensibilidad del sensor a la luz. Cuanto más alto es el número ISO, más sensible resulta el sensor a la luz, lo que permite hacer fotos bien expuestas incluso con malas condiciones lumínicas. Ahora bien, con valores ISO altos aumenta también el ruido de imagen, y eso puede costar calidad. Por eso conviene elegir el ajuste ISO con cuidado y vigilar que la exposición sea correcta, para conseguir la mejor calidad de imagen posible.
Cormorán grande (Phalacrocorax carbo) volando sobre una ola que rompe en una costa rocosa, con más aves posadas en las rocas.

2. Entrena tu mirada sobre el motivo

Otro aspecto importante es la elección del motivo. Observa el mundo que te rodea y fíjate en los colores, las formas y los patrones que resulten interesantes. Experimenta con distintas perspectivas e intenta mirar el motivo desde varios ángulos. Las condiciones de luz también son decisivas para que una foto salga bien. Aprovecha la luz natural o prueba con distintas fuentes de luz para conseguir efectos interesantes. Da igual si son paisajes, animales o personas: la elección del motivo condiciona en buena medida el ambiente de la foto y el efecto que tiene sobre quien la mira. Siendo principiante, merece la pena dedicar tiempo a elegir el motivo adecuado y a entrenar la mirada. Una buena preparación, algo de documentación y algo de planificación ayudan a conseguir el resultado que buscas. El ojo para el detalle y la capacidad de reconocer perspectivas interesantes también contribuyen a que una imagen resulte especial y única. Experimenta con distintos motivos y dedica tiempo a captar la belleza y la singularidad del mundo que nos rodea.

Gráfico de portada de WildeNatur con el logotipo del águila en blanco sobre un patrón de camuflaje y el rótulo "11 consejos para tu foto perfecta de fauna salvaje".

3. Cuida la composición de tus imágenes

Además de la técnica y de la elección del motivo, siendo principiante hay también algunas reglas básicas de la fotografía que aprender. Por ejemplo, los elementos principales deberían estar siempre bien colocados dentro de la imagen, y la mirada de quien observa debería recorrer la foto guiada. La composición de la imagen también es importante para conseguir un efecto agradable. La composición es un aspecto central de la fotografía y decide cómo actúa la imagen sobre quien la mira. Se trata de colocar el motivo dentro del encuadre de forma atractiva y armónica. Ahí entran factores como la elección del encuadre, la posición del motivo dentro de la imagen, el trazado de las líneas y el equilibrio entre luz y sombra. Una composición lograda puede hacer que la imagen resulte más interesante y más expresiva, y que atrape a quien la mira. Por eso es importante conocer los fundamentos de la composición y aplicarlos de forma consciente al fotografiar.

4. Fotografía tanto como puedas

Al final, la práctica es la clave del éxito. Fotografía tanto como puedas, sobre todo siendo principiante. Recurre a distintos estilos fotográficos para probar técnicas diferentes. No hay mejor entrenamiento para un fotógrafo que fotografiar. Cuanto más uses tu cámara, mejor conocerás tu equipo y sus funciones. Además es una forma estupenda de mejorar en composición y en exposición, y de afinar el ojo para los detalles. Da igual si paseas por la naturaleza en tu tiempo libre o si caminas por la ciudad: aprovecha cualquier ocasión para fotografiar. Te sorprenderá cuánto puedes aprender y cuánto puedes mejorar con solo llevar la cámara en la mano lo más a menudo posible. Y no olvides que la fotografía es un medio de expresión creativo: cuanto más la practiques, más desarrollarás tu propia visión creativa y más cerca estarás de encontrar tu estilo personal.

Hay muchos consejos y trucos para aprender a fotografiar y hacer buenas fotos. Con paciencia, práctica y una buena dosis de curiosidad, siendo principiante puedes avanzar rápido y mejorar tus habilidades fotográficas.