
Hola, amigas y amigos de la fotografía de naturaleza:
si te interesa la fotografía de naturaleza, seguramente quieras captar también lo salvaje que hay al lado de casa o en los viajes, y por razones muy distintas. Pero cuando empiezas puede resultar frustrante que los resultados esperados no lleguen enseguida, aunque ya te hayas puesto con las técnicas y las funciones de la cámara. Justo al principio eso llega a superarte de verdad.
Con mis artículos quiero ayudarte, sobre todo si empiezas, a prepararte mejor para tus próximas aventuras en la naturaleza.
Y quiero subrayar aquí que nada de esto tiene ningún misterio: para conseguir fotos de animales que impresionen tampoco hace falta un equipo de 40.000 €. La definición de «fotos de animales que impresionan» debería depender de tus expectativas y no de la opinión de terceros. Uno tiene que disfrutar, y al final del día, mirando sus fotos, sentir alegría y el recuerdo de un buen rato. Al menos así es en mi caso, porque yo hago esto en primer lugar para mí.
En esta entrada nos ocupamos del «entorno controlado«. Los entornos controlados son lugares o situaciones donde ciertas condiciones y factores están controlados o resultan previsibles, lo que facilita fotografiar fauna. Ejemplos: los comederos para aves del propio jardín, los observatorios de aves, los parques de fauna o los parques urbanos.
A quien ahora esté pensando que eso no es «wildlife» si ciertos factores son controlables, solo puedo decirle que cada cual puede fijar su propia definición, claro. Pero la verdad es que en la fotografía de naturaleza uno intenta aprender justo eso: qué factores puedo controlar y cómo. Aquí hay muchas facetas, que empiezan en un aguardo alquilado y terminan en la elección de la composición y del fondo de la imagen.
A quien empieza, un entorno controlable le facilita el acceso a especies que de otro modo cuesta fotografiar en libertad. Aquí también se aprende mucho sobre el comportamiento de los animales sin molestarlos sin necesidad, y se acumula experiencia práctica. Estos entornos suelen ofrecer además más comodidad para quien fotografía y más seguridad para los animales. Uno tiene que preocuparse menos por peligros imprevistos o por molestar a los animales en momentos delicados, por ejemplo durante la cría.
Si estás empezando, en un entorno controlado puedes afinar tu técnica y estudiar el comportamiento de los animales. Eso resulta especialmente útil antes de meterte en entornos naturales menos controlables o imprevisibles. Y tampoco tienes que esperar horas al momento perfecto, porque los animales suelen ser más fáciles de observar y de fotografiar.
Recomiendo empezar con motivos sencillos, por ejemplo las anátidas del parque urbano, y avanzar después hacia motivos más exigentes. Entre los sitios que puedes probar están los parques urbanos, las láminas de agua con colonias de gaviota reidora, los cementerios, los comederos del jardín o los parques de fauna.
¿Qué aporta empezar en un entorno así?
El objetivo del ejercicio es llevar tu conocimiento teórico a la práctica. Así, más adelante podrás recurrir a lo aprendido en plena naturaleza sin pensarlo demasiado y sin dudar. Un entorno controlado ayuda a probar ajustes de cámara distintos, por ejemplo con animales quietos o en movimiento rápido, y también estilos y técnicas fotográficas diferentes.
El parque urbano suele ser una buena opción para eso. En muchos parques hay estanques pequeños donde encuentras, por ejemplo, aves acuáticas acostumbradas a la gente y por tanto menos esquivas. Con ello aumentan las probabilidades de que el animal ocupe la mayor parte de tu composición, por ejemplo en los retratos. En estos entornos puedes tomarte tu tiempo y concentrarte en fotografiar y, aquí viene un punto muy importante, sin tener que buscar antes a los animales.
Antes de llegar a la conclusión, quiero enseñarte brevemente qué animales puedes encontrar, por ejemplo, en los parques urbanos.
Parques urbanos
- Palomas
- Gorriones
- Mirlos comunes
- Herrerillos
- Urracas comunes
- Cuervos
- Distintas anátidas
- Garceta grande
- Trepador azul
- Petirrojo europeo
- Martín pescador común
La lista no está completa, claro: hay muchas más especies de ave que viven en los parques urbanos, y eso depende también mucho del tamaño del parque y de su entorno.

Conclusión
En resumen, la fotografía de naturaleza en plena naturaleza puede suponer un reto grande para quien empieza, sobre todo si las expectativas son altas. También conviene subrayar que para conseguir fotos de animales que impresionen no hace falta un equipo caro, y que lo que debería estar en primer plano es disfrutar fotografiando y el recuerdo de buenos momentos.
Los entornos controlados, como los comederos para aves, los observatorios, los parques de fauna o los parques urbanos, pueden ayudar no solo a quien empieza a mejorar su técnica y a estudiar el comportamiento de los animales antes de meterse en entornos menos controlables.
Como recomendación para entrar en la fotografía de aves sirven motivos sencillos, como las anátidas del parque urbano, antes de lanzarse a motivos más exigentes. La lista de especies que se pueden encontrar en los parques urbanos es larga y varía según el tamaño y el entorno.
Un consejo, y no solo para quien empieza:
Cuando viajas a otras regiones o países, por cierto, los parques también se prestan muy bien a fotografiar especies de ave que aquí no pones delante del objetivo. Por lo demás, las probabilidades de conseguir esas fotos suelen ser escasas, porque en un viaje uno no tiene tiempo infinito.
Espero que esto te sirva, y me hace ilusión entrar en mi próximo artículo en dos de los ajustes de cámara más importantes.
Hasta entonces, ¡buena luz!
FAQ: el entorno controlado en la fotografía de aves para principiantes
¿Qué significa «entorno controlado» en la fotografía de aves?
Un entorno controlado describe lugares donde ciertas condiciones son previsibles, como los parques urbanos, los comederos para aves, los parques de fauna o los observatorios.
¿Por qué los entornos controlados van especialmente bien para empezar?
Porque allí los animales son más fáciles de encontrar, reaccionan de forma menos esquiva y quien empieza puede concentrarse mejor en los ajustes de cámara y en la composición.
¿Qué ventajas ofrecen los entornos controlados para aprender?
Permiten practicar sin estrés, observar el comportamiento animal, probar ajustes de cámara y construir con seguridad una rutina fotográfica.
¿Por qué los parques urbanos van especialmente bien para empezar?
Porque muchas aves están allí acostumbradas a la gente, uno se acerca bastante y no hay que buscar los motivos durante mucho rato.
¿Cuál es el objetivo principal al fotografiar en entornos controlados?
Llevar la teoría a la práctica con seguridad, para después reaccionar con soltura en libertad.
¿Qué papel juega la comodidad para quien fotografía?
Uno se mueve más relajado, practica más rato y se concentra por completo en la técnica y en la composición.


