Petirrojo europeo (Erithacus rubecula)

Rotkehlchen mit leicht geneigtem Kopf auf moosigem Ast vor orangefarbenem Hintergrund.
Petirrojo europeo (Erithacus rubecula) – imagen tomada en Darß-Zingst, Mecklemburgo-Pomerania Occidental

De un vistazo

Ficha

Tamaño

13,5 – 14 cm

Peso

15 -18 g

Modo de vida

Alimentación

Insectos, arañas pequeñas, gusanos y caracoles

Observación

Cuándo observarlo

Ave sedentaria / ave migradora

Consejo de observación

Bosques de ribera, caducifolios, mixtos y de coníferas

Clasificación

Nombre científico

Erithacus rubecula

Consejos de fotografía

  • Objetivo: a partir de 200 mm
  • Dificultad: fácil

El petirrojo europeo (Erithacus rubecula) pertenece a la familia de los papamoscas (Muscicapidae) y habita en Europa, Asia Menor, el norte de África y las islas del Mediterráneo. Se alimenta sobre todo de insectos, arañas pequeñas, gusanos y caracoles.
Por lo frecuente de sus avistamientos, por su aspecto y por su distancia de fuga a menudo corta, el petirrojo es un ave muy apreciada por mucha gente.

El petirrojo tiene una silueta redondeada y patas largas y finas. La garganta, la frente y la parte alta del pecho, de un naranja rojizo llamativo, lo hacen fácil de reconocer y permiten una identificación sencilla. Las patas y el iris son de color pardo oscuro, mientras que el pico va del gris negruzco al pardo negruzco. A cada lado del pico tiene entre tres y cuatro vibrisas. El petirrojo mide alrededor de 13,5 a 14 centímetros y su envergadura oscila entre 20 y 22 centímetros. El peso corporal se sitúa normalmente entre 15 y 18 gramos.

El petirrojo adulto luce un naranja rojizo intenso en la frente, la garganta y la parte alta del pecho, y también en los laterales de la cabeza y del cuello. La mancha naranja del pecho llama especialmente la atención. En la frente el color está menos marcado y queda delimitado por un borde gris. El dorso suele ser pardo oliváceo y en primavera adquiere a veces un ligero tono gris, cuando las plumas exteriores están desgastadas. El vientre es blanco y lo rodean unos flancos pardo claro. Las coberteras caudales son de color pardo amarillento y la cara inferior de la cola es de color crema. Las plumas de la cola son pardo oscuras con un borde entre amarillo y gris, y las alas presentan puntas de color pardo rojizo en las coberteras de las secundarias y de las primarias. Las infracoberteras alares son de un blanco grisáceo o de color pardo claro.

El petirrojo es conocido por su reclamo de alarma y de inquietud, un sonido seco que recuerda a un chasquido o a un tictac. Ese reclamo consiste en una serie de elementos «zik» potentes y repetidos muy deprisa. Ante un depredador aéreo el ave avisa con un «ziih» alargado y, si llega el ataque, con un grito de sobresalto trinado que suena «zib». Cuando el petirrojo detecta un búho cerca, emite un reclamo de aviso «ziib». Los adultos se mantienen en contacto entre sí con el reclamo «dib» y, durante la migración, también con un sonido parecido a «trietsch». La agresividad la expresan con un castañeteo del pico, un sonido instrumental.

El petirrojo tiene un canto muy variado, con 275 motivos documentados que cambian sin parar. Lo emite normalmente desde un posadero elevado, con el pecho hacia fuera, lo que resalta el rojo. Empieza a cantar alrededor de una hora antes del amanecer y se le oye hasta mucho después de la puesta de sol, sobre todo en el crepúsculo. Salvo durante la muda, los petirrojos cantan todo el año. En primavera la actividad de canto aumenta en las aves centroeuropeas, mientras que en los ejemplares que invernan disminuye de forma perceptible durante el invierno. En cambio, los petirrojos del norte y del noreste de Europa cantan también con intensidad durante el invierno centroeuropeo, mientras no haga demasiado frío. La hembra canta menos durante la época de cría; el macho, en cambio, aumenta mucho su actividad de canto cuando busca pareja. Una vez que la pareja se ha formado, el macho deja de cantar casi por completo durante un tiempo.

Las poblaciones de petirrojo del norte y del este de Europa son migradoras e invernan en la cuenca mediterránea y en Oriente Próximo. Parten en octubre y regresan en marzo. El paso alcanza su punto máximo a finales de septiembre y principios de octubre en Suiza, en el lago de Constanza, en el norte de Alemania y en el este de Austria. A partir de ahí, el número de petirrojos capturados desciende de forma continua hasta principios de noviembre.

El petirrojo ocupa originalmente bosques de ribera, caducifolios, mixtos y de coníferas, siempre que el estrato herbáceo no sea demasiado denso y la fauna del suelo sea abundante. También aparece en matorrales, setos y sotobosque. Suele preferir las zonas cercanas al agua y elige los lugares sombríos y relativamente húmedos antes que las áreas secas y calurosas. En la montaña llega hasta los 2.600 m de altitud. Parques, cementerios, bosquetes y jardines forman parte igualmente de su hábitat.