
¿Quién dice que hace falta por fuerza un objetivo macro para hacer primeros planos interesantes?
¿Te suena? Tu tiempo fuera suele ser corto, porque el día a día y el trabajo se llevan casi todo. Así que juntas la fotografía con un paseo o una caminata, sin un plan fijo. Justo entonces viene bien poder usar un único objetivo que te deja flexible, tanto para tomas de fauna interesantes como para macro.
Aunque en este artículo muestro fotos «macro» hechas con el Sony 100–400 mm GM f/4.5–5.6, porque mi equipo se basa en el sistema Sony, quiero dejar clara una cosa: estas posibilidades las ofrecen también otras marcas, siempre que el objetivo cumpla ciertos requisitos técnicos.
¿Qué hace tan interesante al Sony 100–400 mm en el terreno del teleobjetivo zoom?
Por un lado, el peso: es ligero y a la vez compacto. La calidad de imagen en cuanto a nitidez es excelente, y el autofoco trabaja rápido y con precisión. A 400 mm y f/5.6 salen tomas de fauna impresionantes en fotografía de aves o de mamíferos. Además, el objetivo admite teleconvertidor: con un TC 1,4 se convierte enseguida en un 560 mm f/8.
Un punto decisivo para el terreno macro es la distancia mínima de enfoque: el Sony 100 – 400 se queda aquí en unos 90 cm. Así puedes acercarte sorprendentemente a los sujetos a 400 mm. Yo lo llamo una «capacidad pseudomacro». Combinado con una cámara de alta resolución, es decir con muchos megapíxeles, ya se consiguen macros muy convincentes.
Dato curioso: con un teleconvertidor la distancia mínima de enfoque de un objetivo no cambia. En nuestro ejemplo eso significa que con un TC 1,4 y 560 mm sigue estando en unos 90 cm.










En qué fijarte para el mismo rendimiento en otras marcas
Si usas otra marca de cámara y buscas también una solución compacta como el Sony 100–400 mm para tele y macro, fíjate en estas características:
- Distancia mínima de enfoque por debajo de 1 m
- Calidad de imagen alta
- Compatibilidad con teleconvertidor
- Poco peso y construcción manejable
- Estabilizador de imagen
Claro que hay accesorios como los tubos de extensión, con los que casi cualquier objetivo se vuelve más apto para macro. Pero en este artículo lo que quiero es enseñarte cómo puedes meterte en los dos mundos de la fotografía de naturaleza, sin comprar ni cambiar equipo. Solo hay que echar mano de la cámara y hacer lo que tanto nos gusta de esta afición: fotografiar.


