
Índice
1. Agosto – El mes ideal para la fotografía del Martín pescador común
2. Datos destacados sobre el Martín pescador común
3. Dos fotógrafos, un mismo objetivo: el Martín pescador común en el punto de mira
4. Mi setup para la fotografía del Martín pescador común
5. La caza del primer Martín pescador común
6. Los retos de la fotografía del Martín pescador común
7. Mi objetivo: lograr una imagen en stacking del picado del Martín pescador común
8. Conclusión: la paciencia y la pasión llevan al éxito
Agosto – El mes ideal para la fotografía del Martín pescador común

Agosto es la época perfecta para la fotografía del Martín pescador común, porque en esta fase el periodo reproductor ha alcanzado su punto álgido. Los martines pescadores jóvenes, procedentes de varias nidadas, permanecen aún activos un tiempo en el territorio de sus padres. Esta mayor densidad de martines pescadores ofrece a los fotógrafos una ocasión excelente, máxime cuando los jóvenes son también menos recelosos – ideal para plasmar en foto a estas aves vivaces, de tornasolados reflejos azules.
La clave de unas buenas fotos está en la paciencia y en la elección del lugar adecuado. Una vez hallado el sitio ideal, observar a los martines pescadores se convierte en una experiencia apasionante. Las aves vuelan con gran precisión, veloces como un cohete, a ras de la superficie del agua, de un posadero al siguiente. Sobre todo en las primeras horas de la mañana, cuando la luz es suave y la naturaleza despierta, las condiciones son óptimas para imágenes llenas de atmósfera.
Datos destacados sobre el Martín pescador común

– Distribución: Europa, Asia, Norte de África
El [Martín pescador común (Alcedo atthis)](/de/voegel/eisvogel) está presente en gran parte de Europa, Asia y el norte de África.
– Hábitat: aguas limpias y ricas en peces
Prefiere ríos, lagos y estanques limpios, ricos en peces. También se le puede encontrar en regiones costeras o en aguas artificiales como los canales, si hay suficiente alimento y lugares de nidificación.
– Aspecto: reflejos azul-naranja, unos 16 cm
El Martín pescador común es conocido por su parte superior azul intenso y su parte inferior naranja.
– Técnicas de vuelo y de caza: el Martín pescador común es un maestro del vuelo en picado y captura a sus presas, en su mayoría pequeños peces, con una fulminante zambullida en el agua.
– Alimentación: pequeños peces, insectos y renacuajos
Su alimento principal son los pequeños peces que captura en el agua, pero también insectos y renacuajos forman parte de sus presas.
Dos fotógrafos, un mismo objetivo: el Martín pescador común en el punto de mira
Las bellas experiencias se comparten de buena gana con los amigos – y eso, para mí, vale también en la fotografía de naturaleza. Con un amigo fotógrafo de muchos años, Richard ([Insta: @bergsteiger_1911](/de/voegel/eisvogel)), he vivido ya algunas aventuras en la fotografía de fauna. Esta vez nos habíamos propuesto el Martín pescador común como objetivo común.

Nuestra aventura comenzó al alba, aún antes de la salida del sol. Nuestro objetivo era aprovechar la luz suave de la mañana para crear un ambiente especial en las imágenes. Los martines pescadores están especialmente activos a esa hora. Además, es necesario tomar posición pronto, montar el camuflaje y el equipo. Estos preparativos pueden causar alboroto, aun cuando se intenta ser silencioso. Por eso conviene estar ya en el lugar de toma al amanecer, para no llamar demasiado la atención en el mundo animal.
Nuestro spot era una pequeña pasarela de madera sobre una charca, camuflada con redes de camuflaje y ropa sobria. Por experiencia sabíamos que, cuanto mejor camuflados estuviéramos, mayores eran las probabilidades de que los martines pescadores se acercaran. Por eso nos tumbamos además en el suelo, para hacernos lo más pequeños posible y atenuar aún más nuestra silueta humana.
Mi setup para la fotografía del Martín pescador común

Para esta aventura fotográfica usé un equipo versátil que me ayudó a plasmar al Martín pescador común en todos sus movimientos – desde el posadero tranquilo hasta el rápido picado. Cada elemento de mi setup tenía a tal efecto una función concreta:
– Redes de camuflaje: impedían los reflejos molestos de la ropa, el equipo o la piel y ayudaban a permanecer en gran medida invisibles.
– Pinzas: con pequeñas pinzas (según el principio de la pinza de la ropa) podía fijar las redes de camuflaje de forma flexible y rápida, de modo que se mantuvieran firmes en su sitio.
– Trípode bajo: el trípode bajo era esencial para evitar movimientos bruscos con la cámara. En los largos aguardos, en los que se espera durante horas el momento adecuado, hace que no haya que sostener la cámara de continuo y que se pueda reaccionar con calma y precisión cuando el martín pescador entra en acción. La combinación de cámara y teleobjetivo es pesada y poco manejable, lo que hace que a menudo cada movimiento sin trípode resulte bastante tosco.
– Rodilleras: sobre la dura pasarela de madera, unas rodilleras acolchadas (como las que usan también los alicatadores) daban más comodidad. Me permitían concentrarme en la fotografía sin distraerme por el dolor al desplazarme de un lado a otro sobre el suelo duro.
– Esterilla aislante del Bundeswehr: esta esterilla me protegía de la humedad que subía y ofrecía algo de comodidad, ya que estábamos tumbados sobre una pasarela por encima de la charca. Por su compacidad se presta bien a proyectos así.
– Sony A1 y Sony a6700: la Sony A1 era mi cámara principal para la fotografía, mientras que usaba la [Sony a6700](/de/equipment/sony-a6700-wildlife-test) sobre todo para las grabaciones de vídeo. Además probé qué puede dar de sí en este tipo de fotografía.
– [Sony 400 mm f/2.8 GM](/de/equipment/sony-400mm-f28-langzeittest), Sony 200–600 mm G y Sony 100–400 mm GM: el Sony 400 mm f/2.8 GM era mi objetivo de elección para los movimientos rápidos y las condiciones de luz más escasa. El Sony 200–600 mm G y el Sony 100–400 mm GM los usaba para los vídeos y las tomas con la a6700.
– Teleconvertidores Sony 1.4x & 2x: los teleconvertidores los usaba en combinación con el 400 mm f/2.8, para ampliar la focal cuando hacía falta. Obtenía así una flexibilidad adicional en la composición de la imagen.
Este setup me permitió reaccionar con flexibilidad ante distintas situaciones y retos, sin provocar movimientos bruscos que pudieran asustar a los martines pescadores. El trípode bajo, sobre todo, fue de un valor incalculable: estabilizaba la cámara mientras esperaba durante horas el momento perfecto, y permitía así tomas precisas, incluso cuando unos tiempos de obturación rápidos no requerían de por sí estabilización alguna.
La caza del primer Martín pescador común

La hora azul tocaba a su fin cuando oímos al primer martín pescador – aún antes de verlo. Se anunciaba con un reclamo intenso e inconfundible. Poco después lo localizamos sobre un árbol muerto al borde de la charca, donde aguardaba para capturar su primer pez del día. Estos momentos son siempre fascinantes: el ave se queda quieta, escruta con concentración la superficie del agua y luego – zas – se lanza al agua en un instante. Solo una fracción de segundo después vuelve a salir. Aquella mañana, sin embargo, su primer intento de caza quedó sin fruto.

Era un joven Martín pescador común (Alcedo atthis) el que, aquella mañana, se aventuró el primero ante nuestra cámara. Se reconoce a los jóvenes por sus patas oscuras, que solo adquieren el naranja intenso de adultos. También la punta delantera del pico es aún clara, algo blanca, en los jóvenes.
Este joven martín pescador nos brindó muchas ocasiones de fotografiarlo desde distintos ángulos y perspectivas – un sujeto perfecto para una serie de tomas.
Lo fascinante era la rapidez con que ocurría todo. Había que estar siempre muy concentrado e intentar no perder de vista a las aves sobre la charca. A veces dos jóvenes martines pescadores se perseguían en frenéticas maniobras de vuelo sobre el agua, escabulléndose con habilidad entre las maderas muertas que emergían del agua. Y de repente – zas – pasaban justo por debajo de nosotros, ante nuestros objetivos.
Los retos de la fotografía del Martín pescador común

La naturaleza no sigue nuestros planes, y como fotógrafos de naturaleza a menudo debemos conformarnos con condiciones imprevisibles. A veces las condiciones de luz son desfavorables, el fondo está demasiado cerca del sujeto, el ave no se posa donde quisiéramos – o no se muestra en absoluto.
También en nuestro spot de la charca nos enfrentábamos a estos retos típicos. La posición sobre la pasarela era buena, teníamos el sol a la espalda. Sin embargo, justo tras la salida del sol, no teníamos la luz en la zona en la que queríamos fotografiar al martín pescador. Y cuando la luz llegó al rincón hacia el que estaban orientados nuestros objetivos, solo hubo un breve lapso con luz suave. Justo en ese momento el martín pescador tenía que estar, además, también allí.
Pero son precisamente estos retos los que hacen tan emocionante la fotografía de naturaleza. Tener la paciencia de esperar a veces durante horas el momento perfecto es la clave del éxito.
Mi objetivo: lograr una imagen en stacking del picado del Martín pescador común

Mi objetivo, en esta sesión fotográfica, era plasmar el picado del martín pescador al agua y componer luego las tomas en una sola imagen (stacking). El instante en que el ave se lanza al agua como un cohete azul no es tan fácil de fotografiar, porque ocurre en una fracción de segundo. El momento oportuno debe ser justo, los ajustes de la cámara a punto, y la luz debe ser adecuada, también, para alcanzar tiempos de obturación rápidos con baja sensibilidad ISO.
En el transcurso de esta sesión logré realizar algunas tomas del picado – e incluso una serie en la que pude plasmar todo el descenso y componerlo luego en una sola imagen. Desde ese punto de vista, fue un éxito. Por desgracia, la luz era demasiado dura y el fondo demasiado cercano al ave, lo que volvía confusa la imagen e impedía que el martín pescador se recortara con la nitidez que yo habría deseado.
Conclusión

La fotografía del Martín pescador común exige paciencia y constancia para conseguir «la única imagen» que uno se ha imaginado. Y cuando se logra, la sensación es indescriptible. No todo intento lleva enseguida al éxito, pero eso no debe desanimar. Cada instante en que se puede observar a animales salvajes en su entorno natural es una ganancia. Con el tiempo mejora no solo la técnica fotográfica, sino también la comprensión de la naturaleza y de sus habitantes.

FAQ
1. ¿Cuál es el mejor momento para fotografiar a los martines pescadores?
Los mejores meses son de julio a septiembre, en particular agosto, cuando los jóvenes están activos y aún se encuentran en el territorio de los adultos.
2. ¿Qué equipo necesito para la fotografía del Martín pescador común?
Se recomienda una cámara con teleobjetivo, de al menos 400 mm. Redes de camuflaje (según la zona y lo recelosas que sean las aves allí), trípodes y paciencia – esta combinación es la clave.
3. ¿Dónde puedo observar mejor al Martín pescador común (Alcedo atthis)?
En las proximidades de las aguas, principalmente a lo largo de ríos y lagos de orillas bajas o de tramos de corriente lenta.
4. ¿Cuánto tiempo debo esperar para conseguir buenas tomas?
La constancia y la paciencia son decisivas – puede ir rápido o exigir horas de espera.
5. ¿Cuáles son los mayores retos de la fotografía del Martín pescador común?
Las condiciones de luz y la gran rapidez del ave hacen que la fotografía sea exigente.