
Introducción a la Sony a6700
Desde septiembre de 2023 la Sony a6700 forma parte de mi equipo. En dos artículos anteriores describí mis primeras impresiones y una prueba de fauna detallada con esta cámara APS-C compacta. Pero la macrofotografía se había quedado corta hasta ahora. Por fin tuve la ocasión de probar la cámara un día en el terreno macro, aunque en esto todavía estoy empezando.
Un día nublado que cambió el objetivo fotográfico previsto
Desde que compré la a6700 tenía la macrofotografía abandonada y me había centrado solo en la fotografía de fauna. Cuando quise fotografiar víboras europeas con un amigo fotógrafo (Instagram – bergsteiger_1911), resultó que el día estaba muy nublado y llovía. Las temperaturas no servían para los reptiles, así que sobre la marcha decidimos hacer macro en su lugar. Por suerte llevaba encima mi objetivo de formato completo Tamron 28-75 mm f2.8 y los tubos de extensión automáticos Meike.
Relación de reproducción y uso de un objetivo que no es macro
Cuando vimos que el tiempo fresco iba a durar, recorrimos un dique entre dos charcas y buscamos insectos en matorrales, arbustos y plantas sueltas. Mi primer montaje era la a6700 con el Tamron 28-75 mm f2.8. Sin tubos de extensión, este objetivo llega solo a una relación de reproducción de 1:2.9 (gran angular, 28 mm) o 1:4 (tele, 75 mm). Después de las primeras fotos añadí los tubos Meike (10 mm y 16 mm), lo que me dio una relación de reproducción de 1:1,67 y un encuadre de 112,5 mm en el tele de 75 mm. Eso dio resultados aprovechables.
Ajustes de cámara, trípode y profundidad de campo
Tardé unas cuantas tomas en dar con los ajustes y las técnicas adecuados. No usé flash, porque no llevaba ninguno. De cara al futuro sí voy a usar flash. La cámara estaba en ráfaga, y yo iba alternando entre el área de enfoque de zona y Spot-S. También probé el foto – stacking, pero sin éxito, porque en el revelado no era capaz de distinguir las tomas de stacking de las de ráfaga. Más sobre esto luego.
Para la profundidad de campo usé valores de diafragma entre f2.8 y f9, con algunas excursiones hasta f16. Valores más cerrados provocaban demasiado ruido de ISO con aquellas condiciones. El ISO lo dejé fijo en 1600 para reducir el ruido, y la velocidad de obturación estuvo casi siempre en 1/1000. El trípode solo lo usé un rato, porque era incómodo y estorbaba más de lo que ayudaba.
Obturador mecánico frente a obturador electrónico
Como ya conté en análisis anteriores, el «efecto rolling shutter» apareció con el obturador electrónico, sobre todo con insectos que se movían rápido. El obturador mecánico funcionó sin problema, sin trepidación por las vibraciones mecánicas, siempre que se usara una velocidad de obturación rápida. Aun así, el desgaste mecánico de la cámara sigue siendo un inconveniente.
Reconocimiento de sujetos, enfoque y velocidad
El autofoco en el terreno macro suele ser un reto, y por eso muchos fotógrafos de macro prefieren el enfoque manual. Yo me quedé con el autofoco de la a6700, que sorprende con su reconocimiento de insectos asistido por IA. Las áreas de enfoque las fui cambiando según la situación entre «zona» y «Spot-S». La cámara mostró un reconocimiento de sujetos y una velocidad de enfoque excelentes.
Resultados y conclusión
Muchas de mis tomas acabaron en la papelera, pero aun así saqué algunas primeras imágenes que a mí me impresionaron. En el revelado vi que las tomas de «focus bracketing» no se guardaban por separado, lo que dificultaba distinguirlas. Aquí voy a tener que mejorar mi flujo de trabajo.
Galería de mis fotos macro
A continuación, una selección de mis macros del día, cada una con los datos técnicos y el nombre del insecto. Las tomas se han optimizado para pantallas de móvil.








Reflexiones finales sobre la macrofotografía con la Sony a6700
Esta primera salida de macro me ha animado a meterme más en la macrofotografía. Tengo pensado hacerme con el Sony 90 mm f2.8 OSS macro, sacar el flash del armario y montarme un difusor. Las nuevas impresiones de la naturaleza me han entusiasmado y quiero dedicarme más a fondo a la macrofotografía extrema.
P. D.: A las víboras europeas las acabamos encontrando más tarde. Más sobre eso en un próximo artículo.
Mi lista personal de pros y contras al final del día de macro
Mi pequeña lista, la que me hice para aprender de cara a mi próxima sesión de macro con la Sony a6700, los tubos de extensión Meike y el Tamron 28-75 mm f2.8, quiero compartirla también contigo.
Pros y contras de mi día de macrofotografía
Pros
- Posibilidad de cambiar entre distintos tubos de extensión y reducir o aumentar la relación de reproducción.
- Funciones de la cámara:
- Reconocimiento de insectos asistido por IA.
- Uso del focus bracketing para conseguir más profundidad de campo.
- Las mejores áreas de enfoque, «zona» y «Spot-S».
- Uso de la ráfaga.
- Calidad de imagen y relación de reproducción:
- La combinación del Tamron 28-75 mm f2.8 con 26 mm de tubos de extensión permite una relación de reproducción de 1:1,67.
- Buen encuadre con el sensor APS-C de Sony: a 75 mm = 112,5 mm con factor de recorte 1,5.
- Manejo y versatilidad:
- Manejo sencillo, incluso sin flash.
- Buenos resultados pese al tiempo cambiante (aunque para las próximas sesiones está previsto un flash).
- Vídeo macro:
- Posibilidad de grabar vídeo macro con un «súper factor de recorte 1,59» añadido en 4K y 120 fps.
Contras
- Obturador mecánico y electrónico:
- «Efecto rolling shutter» con el obturador electrónico, sobre todo con movimientos rápidos de insectos.
- Con obturador electrónico quizá serían posibles tiempos de exposición todavía más cortos.
- Desgaste mecánico de la cámara con un uso intensivo en modo ráfaga.
- Manejo y accesorios:
- Un trípode pesado e incómodo, construido para fotografía de fauna, complica las tomas macro.
- Necesidad de flash y difusor para mejores resultados.
- Gestión de imágenes:
- Dificultad para distinguir en el revelado las tomas de focus bracketing de las de ráfaga.
- Falta de una función de guardado específica para el focus bracketing en la cámara.


