
Después de mi primera experiencia en macrofotografía con la Sony a6700 combinada con un objetivo que «no» es macro (Tamron 28-75 mm f2.8) y unos tubos de extensión para macro, quedé tan entusiasmado que me hice con un objetivo macro de verdad.
Me decidí por el Sony 90 mm f2.8 G OSS por varios motivos. Los análisis que había leído eran positivos sin excepción en cuanto al rendimiento del objetivo. Es el único objetivo con esa focal y esa calidad de imagen para montura E que lleva estabilizador, algo que para mí era importante. Aunque el 90 mm f2.8 G OSS no pertenece a la última generación de objetivos de Sony (salió al mercado en 2015), ofrece una calidad sobresaliente. Otras marcas como SIGMA tienen opciones parecidas, pero en cuanto a rendimiento acabé eligiendo el de Sony. Comparado con SIGMA tampoco te ahorras gran cosa en el bolsillo ni consigues mejor rendimiento.
Otro factor fue la compatibilidad con las cámaras de Sony, en concreto las limitaciones que Sony activa en la cámara con los objetivos de otras marcas. Por ejemplo, la velocidad de ráfaga de una Sony A1 baja a 15 fps con un objetivo SIGMA, mientras que con un objetivo de Sony se queda en 30 fps. Otra cosa es si para macro voy a echar mano de la A1 o si necesito 30 fps. Aun así, el objetivo se puede usar también para otros fines fotográficos. Y entonces quiero poder aprovechar todas las funciones de mi equipo.
Aunque en macrofotografía se enfoca a menudo en manual, la compenetración entre cámara y objetivo suele estar mejor ajustada dentro de una misma marca. Y eso se nota luego como una ventaja en la velocidad de enfoque. Y no solo en el terreno macro.

El objetivo en detalle
Todos los datos detallados los puedes consultar directamente en la web de Sony. Pero aquí van algunos datos básicos:
- Relación de reproducción: 1:1
- Distancia mínima de enfoque: 0,28 m
- Distancia focal: 90 mm
- Luminosidad: f2.8
- Rosca de filtro: 62 mm
- Bayoneta: montura E
- Peso: 605 g – dato de Sony; 646 g al pesarlo yo
- Estabilizador de imagen: sí
- Particularidad: anillo de enfoque deslizante para pasar de AF a MF con facilidad
- Compatible con teleconvertidor: no
Primer repaso a mis experiencias e impresiones.
Las primeras pruebas de macro
Mis primeros intentos con el objetivo salieron bien, salvo por mi propio equipo, que todavía tengo que afinar, por ejemplo los difusores de flash. También tengo que acostumbrarme a la distancia mínima de enfoque del objetivo, para calcular mejor cuánto me puedo acercar a los sujetos con él. El autofoco funciona de maravilla, si quieres usarlo, y yo lo he usado a menudo. Con el nuevo reconocimiento de insectos con IA de las cámaras de Sony actuales, el 90 mm f2.8 G OSS se entiende de forma óptima.
Hice las primeras pruebas combinándolo con la Sony a6700, la Sony a7 R IV y el flash Godox TT 685s. Como difusores usé varias construcciones propias, todavía en fase de prototipo.
Primeros resultados macro
Con mis tomas ya conseguí resultados fantásticos. Eso sí, casi siempre iba por ahí para encontrar y fotografiar insectos y probar el objetivo, no para hacer tomas concretas que hubiera imaginado antes. Eso llega en el siguiente paso, cuando me haya compenetrado con el montaje.
Para las tomas de prueba con el Sony 90 mm f2.8 G OSS salí tres días distintos. El tiempo esos días fue de muy nublado a lluvioso, y de nublado a soleado. Eso se notó también en las tomas, en los valores ISO y demás.
Lo que me llamó la atención en mis primeros intentos de macro con el 90 mm f2.8 de Sony
Peso y equilibrio
En mi salida fotográfica por matorrales y arbustos, la cámara se va cargando mucho hacia delante al cabo de un rato, en cuanto al reparto del peso. Sin trípode muchas veces no queda otra que fotografiar con una sola mano, mientras con la otra sujetas una hoja o un tallo. Aquí llegué a mi límite con una cámara como la a6700, por lo que cuesta agarrar un cuerpo tan pequeño. Pero con la a7R IV sin empuñadura vertical tenía casi el mismo problema. Como tengo las manos grandes y el meñique ya no encuentra apoyo de verdad en la empuñadura, tengo que hacer más fuerza que si pudiera abarcar el cuerpo con toda la mano. Y si encima añades un flash con difusor, acabas cargando con bastante, aunque de entrada no lo parezca. Sony da para el 90 mm f2.8 G OSS un peso de 605 g. Al pesarlo en casa me salieron 646 g sin las tapas.
Rendimiento de enfoque & estabilizador del Sony 90 mm f2.8 G OSS
El autofoco había funcionado de maravilla con la a6700, y con la a7R IV también, pero se nota una diferencia de rendimiento entre las dos cámaras por el reconocimiento de sujetos de la pequeña APS-C. En general el enfoque del objetivo trabajó muy bien; solo en la distancia mínima de enfoque de 0,28 m se ponía a menudo tonto y bombeaba. Para aprovechar del todo la distancia mínima de enfoque tuve que pasarme al enfoque manual.
El estabilizador también funciona bien. Al escribir esto tuve que pararme a pensar cómo se había comportado el estabilizador, porque con este montaje no tuve que preocuparme por la estabilidad en forma de trepidación. Con Sony y los teleobjetivos grandes lo conozco de otra manera. Para fotografiar está bien, pero para filmar a pulso la estabilización de Sony se puede olvidar. En mi salida de macro también pude enfocar bien el sujeto con una sola mano.
Combinaciones de cámara y manejo
El paso de autofoco a enfoque manual está resuelto de forma óptima en este objetivo y muy bien pensado para quien hace macro. No hace falta entrar en el menú ni mover un interruptor en el lateral del objetivo. En su lugar puedes pasar de autofoco a enfoque manual de forma cómoda y sencilla, sin apartar el ojo del visor, con solo deslizar hacia delante o hacia atrás el anillo de enfoque del objetivo. Es una gran ventaja, porque lo puedes usar en pleno proceso de fotografiar sin tener que configurar nada. Para mí es una función excelente, y no solo un argumento de marketing de Sony.
Un punto que no tiene mucho que ver con el objetivo en sí, pero que quiero mencionar: para aprovechar bien el enfoque manual, hago que la cámara me marque los bordes enfocados en «rojo», el focus peaking. Justo en la distancia mínima de enfoque y con poca profundidad de campo vale su peso en oro y es casi imprescindible. Ahí me di cuenta de que acertaba mejor el enfoque manual con la a7R IV de formato completo que con la a6700 de sensor APS-C y encuadre más cerrado. Como de momento solo he usado las dos cámaras juntas en las tomas de prueba para las fotos macro, la próxima vez me fijaré en eso a propósito y publicaré la actualización correspondiente.
Primeras fotos macro con el Sony 90 mm f2.8 G OSS
Con la exposición todavía tengo que meterme en el mundo de la macrofotografía. A veces mis tomas salían muy subexpuestas, pero pude aprovechar el buen rango dinámico de las cámaras para compensar. He hecho las fotos en RAW y aquí muestro tanto la imagen de antes (RAW) como la de después.
















Mi primera conclusión
El objetivo macro Sony 90 mm f2.8 G OSS me ha convencido de verdad en mis primeras pruebas. La calidad de imagen excelente, el estabilizador integrado y el enfoque rápido sobre objetos pequeños son impresionantes. Sobre todo en combinación con la Sony a6700 y su nuevo reconocimiento de insectos con IA da resultados impresionantes. Fue la elección correcta para mi arranque en la macrofotografía. Compartiré más experiencias cuando pueda contar más detalles.


